“Hay tanta soledad en ese oro.La luna de las noches no es la luna que vio el primer Adán. Los largos siglos de la vigilia humana la han colmado de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.”
Jorge Luis Borges


Inauguro Blog. No quisiera que esto se convirtiera en un diario. Pasaré por el cada vez que necesite estructurar ideas contenidas. Siempre encontré en la escritura el medio expresivo de desahogo interno, de resolver los enigmas de mi conducta y de los semejantes que se incorporaron al libro de mi vida. Porque en mí son tan efímeros los pensamientos lúcidos y el desarrollo de teorías que sin la constancia escrita difícilmente podrían conectar con mi memoria.

El nombre elegido para mi blog... fue cosa de un instante. ¿Tendrá algo que ver su significado semántico con mi personalidad? No, no lo creo. Muestro todas las caras que mi alma pueda llegar a tener. No comparto el celo de la intimidad, ni creciendo ni menguando. Aunque mis fases de plenilunio, de máxima expresión y emociones desatadas, siempre las guardo para expertos en percepciones sensoriales del cosmos femenino. De mis novilunios podría dar cuenta hasta el mismísmo Aristarco.

sábado, 17 de diciembre de 2022

Velaré tus sueños toda la noche
Contemplando la órbita de tus ojos cerrados a la luz.
Escucharé  tu agitada respiración en este profundo silencio
Que pisa la alcoba y la callada cama.
Me quedaré dormida adorando tu imagen
Sintiendo tu  cuerpo enlazado al mío.

Mientras fuera pasa la noche la tierra,
Aquí dentro existe el cielo.

A mi amor, cuando era ángel.

Undefined

Que la memoria es selectiva , todos lo sabemos. En cambio Viridiana luchaba con todas sus fuerzas por atraer recuerdos del pasado que casi se habían borrado de su memoria. No puede ser, me niego, se repetía, cada vez que en los momentos de soledad echaba mano de imágenes, sentimientos, vivencias y experiencias que le hicieran sentirse a salvo. Por más empeño que pusiera, como si un huracán hubiera arrasado lo que fue, siempre encontraba un obstáculo en su memoria.

lunes, 31 de diciembre de 2012



PASO DE PEATONES

Tú sigue al hombre solo que cruza la ciudad,
el paso de peatones que siempre es un poema. 

No lo pierdas de vista.

Quiere volver, pero no sabe cómo.
Quiere seguir, pero no sabe adónde. 

Y se muerde los labios hablándole al vacío.

Puede que quiera todavía decirte que te ama, 
que no ha aprendido aún a ser feliz. 
O te hable de amor, del que vivisteis
tal vez todos los días, a esta misma hora,
el que no tiene nunca un mal principio,
el que a veces no guarda un buen final. 

Y piensa en el adiós al despedir la tarde
como un pequeño faro contra la sombra entera, 
porque el deseo es —ya lo oíste otras veces—
una pregunta cuya respuesta nadie sabe, 
una falda de raso, un encaje de seda,
enjambre de antibélicas uñas negras y rojas. 

Piensa en esto, tus ojos de juguete 
y en tu húmedo traje, sentimental y roto:
tu desnudo sabiendo de la lluvia
más de lo que la lluvia sabía de sí misma
cuando una noche halló lo que buscaba 
sin saber que buscaba.

Era el amor, lo que esperaba
sin saber que esperaba;
la noche más sencilla, con una voz pequeña,
a punto de cumplir los dieciséis,
la misma edad que entonces tenían mi poemas,
tan ligera de ropa lo mismo que la vida. 

Y hondo es el carmín cuando te evoca
buscándote en las plazas y en las dudas,
como el cariz que toma este remordimiento
al besarte despacio —más despacio—, 
besarte en el rincón más silencioso,
en una esquina, a solas, con la imaginación.

Porque tampoco ignora que hay noches imposibles,
se atreve a preguntar con los labios cerrados
por la calle cortada de los sueños
y tantos cuerpos que no podemos tocar,
tantas palabras que no sabemos decir: 
“La vida antes de ti no parece la vida”. 

Por eso es cruel besarte al mismo tiempo
que sabe del olvido sin una copa cerca,
sin nada que consuele su memoria,
nada más que la lluvia de repente,
mientras la vida silba y mira hacia otro lado.

Tiempo que no termina nunca.

No podrás evitar mientras te mojas
recordar cuántas veces te has sentido,
en una noche así, 
______________igual que él.

Te veo bajar los ojos y en silencio
te oigo contar los pasos a tu casa.

No te pierdo de vista.

Alejandro Lérida


sábado, 13 de octubre de 2012

EPOPEYA

Las espinas que hoy arañan mi presente
Brotaron de las rosas del pasado
Se clavan y ahondan en mi mente
Desgarrándome los sueños y sus lazos
De finos hilos que abarcaron continentes.

El dolor soporto paciente  sin agravios
Y enmascaro con vendas las profundas heridas
Que borraron los surcos de mis dos manos
Perdiéndose en la nada día a día
Mis recuerdos ganados con los años.

sábado, 10 de marzo de 2012

Reflexión I

En la vida no sólo existen abrazos. Instalarse en ellos e ignorar nuestro malestar conduce a la utopía existencial.

Me gusta pisar tierra firme, pero soy consciente de que el terreno no siempre me será favorable.

Si se comparte la vida con alguien, en pareja, debe haber un mismo camino, una misma dirección. y abundancia de abrazos en valles... y montañas. Y soporte mutuo del equipaje que cada uno lleva

viernes, 4 de junio de 2010

Tengo tantas cosas por hacer y tan pocas ganas de hacer nada…  Necesito ese impulso extravagante que me devuelva a la órbita del estrés. La tibieza con que transcurren mis días me turba. Mis pasos antes frenéticos e incansables no responden a orden alguna.  
Siempre fui buena estratega, calendario en mano, al servicio de la metodología. Ahora mi competencia sólo se reduce al listado de tareas pendientes, eso sí, alfabéticamente ordenadas, enumeradas según la prioridad, catalogándolas por área de influencia, subrayando con colores el grado de dificultad… Y un sinfín de etiquetados que de nada sirven porque no me mueven a la ACCIÓN.
Se hace camino al andar


Lucía el sol nuevamente en el horizonte de su vida. Ahora ya nada podía detenerla. Sacó sus tacones polvorientos, desde décadas guardados en el desván, les pasó con esmero el cepillo y se los calzó como un guante. Le resultaba asombroso que quedara alguna parte de su cuerpo sin modificar después de tantos años. Y que fueran precisamente sus pies los que conservaran el mismo estado, no ya sólo en tamaño, que es algo que por lo general queda definido una vez pasada la adolescencia, sino en volumen, textura y elegancia, significaba sin duda que aun estaban aptos para continuar el camino y conducir sus pasos con firmeza hacia una nueva etapa en su nueva vida.

Física y mentalmente Viridiana se había transformado en otra mujer. Poco quedaba ya de la tímida muchacha risueña, altruista e idealista que alcanzando la mayoría de edad se abandonó al sueño del amor del que no despertaría hasta pasados casi veinticinco años, tiempo más que suficiente para que la naturaleza de las cosas más ordinarias adquiera nuevas dimensiones y perspectivas. Pero no quería mirar atrás con tristeza…

Cada marca de su cuerpo, visible o no, escondía una experiencia, ya fuera de éxito o de fracaso, y en su conjunto la resultante conseguía la media de aprobado. Más si trataba los asuntos por partes prevalecían con diferencia las malas calificaciones, compensadas por el desarrollo brillante de algunas actuaciones. Aunque puso en todas ellas el máximo empeño, el máximo esfuerzo, toda su atención, no terminaba de comprender por qué siempre se le negaba lo mismo. ¡Cuánto hubiera deseado encontrar una explicación, un signo de evidencia que la eximiera del sentimiento de culpabilidad que le había acompañado todo este tiempo!

Se tomó su tiempo para reflexionar, ordenar sus ideas con el rigor que la caracterizaba, y luchando contra la fuerza de los sentimientos decidió poner fin a una situación insostenible que perjudicaba tanto su estabilidad emocional como mental. No era fácil de golpe romper con todo aquello en lo que había basado su existencia, abandonar los sueños proyectados y emprender el viaje sin retorno en busca de la felicidad.

viernes, 23 de octubre de 2009


¿Prosa estilizada o prosa con estilo?
Un escritor debe ser antetodo artista, crear e inventar su propia palabra como propia es su voz, su figura o su mirada, dotándola de gracia y virtud. Ese es un escritor con estilo.
Un escritor artesano pule, barniza y ensambla con justeza las palabras con esmerado gusto. A esto le llamamos prosa estilizada o preciosista, de diversos y hasta bellos colores, sí, pero sin nervio. Este idioma resabido o amanerado deja inmóvil al lector pues utiliza palabras inanimadas o muertas incapaces de transmitir sensaciones.
En este link que os proporciono podréis encontrar microrrelatos y poesía escritos conjugando ambos intrumentos con brillantez.
Enhorabuena, Alejandro!!!